Si te han despedido y crees que la empresa no tiene motivos suficientes para hacerlo, es importante que conozcas tus derechos. Un despido improcedente puede darte derecho a una indemnización o, en determinados casos, a recuperar tu puesto de trabajo. Sin embargo, la solución depende de las circunstancias del despido y de cómo se tramite la reclamación.

despido improcedente

En España, la indemnización general por despido improcedente es de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. Además, existe un plazo de 20 días hábiles para impugnar el despido, por lo que actuar a tiempo resulta fundamental.

En esta guía actualizada 2026 te explicamos qué es un despido improcedente, cuándo puede declararse, cómo calcular la indemnización, qué ocurre si la empresa reconoce la improcedencia y cuáles son los pasos para reclamar.

¿Qué es un despido improcedente?

Un despido improcedente es aquel que no cumple los requisitos legales para considerarse procedente. De acuerdo con el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores, sus consecuencias incluyen, con carácter general, la posibilidad de readmitir al trabajador o abonarle una indemnización cuando se declara judicialmente la improcedencia.

Puede producirse, entre otros supuestos, cuando la empresa no consigue acreditar los hechos que justifican un despido disciplinario o cuando incumple determinados requisitos formales exigidos por la legislación laboral.

Esto no significa que cualquier despido que el trabajador considere injusto sea automáticamente improcedente. La calificación depende de los hechos, de las pruebas y de las normas aplicables al caso.

La regulación principal se encuentra en los artículos 54, 55 y 56 del Estatuto de los Trabajadores, disponible en el BOE.

¿Cuándo se considera improcedente un despido?

Existen diferentes circunstancias que pueden llevar a declarar la improcedencia de un despido. Las más habituales son las siguientes.

1. La empresa no demuestra los motivos del despido

En un despido disciplinario, la empresa debe justificar los incumplimientos que atribuye al trabajador. Si no consigue acreditar los hechos alegados o estos no justifican legalmente la extinción, el despido puede declararse improcedente.

Por ejemplo, si una empresa despide a un empleado por supuestas faltas de asistencia y no puede demostrar esas ausencias, la justificación del despido puede quedar en entredicho.

2. La carta de despido presenta defectos formales

La comunicación del despido debe respetar los requisitos legales correspondientes. Una carta que no cumple las exigencias aplicables puede dar lugar a la improcedencia.

No obstante, la existencia de un defecto no produce siempre la misma consecuencia: hay que analizar el tipo de despido, la norma aplicable y las circunstancias concretas.

3. Los hechos no justifican una sanción tan grave

No todo incumplimiento laboral permite imponer la sanción máxima. La gravedad de los hechos, su entidad y las circunstancias del caso pueden resultar determinantes para valorar si el despido está justificado.

4. La empresa no acredita adecuadamente las causas de un despido objetivo

En los despidos objetivos, las causas y las formalidades exigibles son diferentes de las propias del despido disciplinario. Si la empresa no acredita la causa invocada o incumple los requisitos legales pertinentes, el despido puede ser declarado improcedente.

Importante: si existen indicios de discriminación o vulneración de derechos fundamentales, podría tratarse de un despido nulo, una calificación con consecuencias diferentes y que debe analizarse específicamente.

¿Cuánto corresponde por un despido improcedente en 2026?

La indemnización por despido improcedente depende principalmente del salario regulador, la antigüedad y el régimen legal aplicable al contrato.

Con carácter general, el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores establece una indemnización equivalente a:

  • 33 días de salario por año de servicio.
  • El prorrateo por meses de los periodos inferiores a un año.
  • Un máximo de 24 mensualidades.

Estas reglas se aplican al periodo de servicios sujeto al régimen general de 33 días, sin perjuicio de las particularidades legales que correspondan a cada trabajador.

¿Cómo se calcula la indemnización por despido improcedente?

Para calcular una indemnización es necesario conocer tres datos:

  1. El salario regulador diario.
  2. La antigüedad computable en la empresa.
  3. La fecha de inicio de la relación laboral y, cuando corresponda, los periodos sujetos a distintos regímenes indemnizatorios.

En un supuesto sencillo, la fórmula general es:

Indemnización = salario diario regulador × 33 × años de servicio

El cálculo debe ajustarse al prorrateo de los periodos inferiores a un año y al límite legal aplicable.

Para obtener el salario regulador es necesario revisar la retribución computable, incluidas las pagas extraordinarias y los conceptos salariales que procedan. No siempre basta con dividir el último ingreso bancario entre 30.

Ejemplo de indemnización por despido improcedente

Imaginemos a una persona que tiene un salario regulador diario de 60 euros y una antigüedad de 5 años completos, íntegramente sujetos al régimen de 33 días por año.

El cálculo sería:

  • Salario diario: 60 euros.
  • Días de indemnización: 33 × 5 = 165 días.
  • Indemnización resultante: 60 × 165 = 9.900 euros brutos.

Este ejemplo no contempla particularidades de antigüedad, límites máximos, conceptos salariales discutidos ni posibles mejoras pactadas.

El importe real puede ser diferente si el salario regulador está mal calculado, existen periodos de antigüedad que deben computarse de otra manera o resulta aplicable el régimen transitorio anterior a febrero de 2012.

¿Qué ocurre si llevo trabajando en la empresa desde antes de 2012?

Los contratos con antigüedad anterior al 12 de febrero de 2012 pueden estar sujetos a un cálculo dividido en dos periodos:

  • 45 días de salario por año de servicio por el tiempo trabajado antes del 12 de febrero de 2012.
  • 33 días de salario por año por el tiempo trabajado desde esa fecha.

El cálculo está sujeto a los límites establecidos en la disposición transitoria undécima del Estatuto de los Trabajadores. Como regla general, el límite es de 720 días de salario, aunque existen excepciones cuando el periodo anterior a la reforma ya supera esa cifra, con un máximo de 42 mensualidades en los supuestos legalmente previstos.

Por ello, cuando la antigüedad se remonta a antes de febrero de 2012, conviene hacer un cálculo individualizado en lugar de aplicar directamente la fórmula de 33 días a toda la relación laboral.

¿Quién elige entre indemnización y readmisión?

Cuando una sentencia declara improcedente el despido, la regla general es que la empresa pueda elegir entre readmitir al trabajador o pagar la indemnización legal.

La opción debe ejercitarse dentro de los cinco días siguientes a la notificación de la sentencia, conforme al artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores.

Si la empresa elige pagar la indemnización

El contrato queda extinguido y el trabajador recibe la indemnización que corresponda.

La cantidad definitiva depende del salario regulador, la antigüedad, los límites legales y las particularidades del caso.

Si la empresa opta por la readmisión

El trabajador debe reincorporarse en las condiciones legalmente correspondientes. En los supuestos previstos por la ley, la readmisión lleva aparejado el abono de salarios de tramitación.

¿Puede elegir el trabajador?

Como regla general, la opción corresponde a la empresa. Sin embargo, cuando el trabajador despedido es representante legal de los trabajadores o delegado sindical, la legislación reconoce una regla especial: la opción le corresponde a él.

Existen además otras particularidades procesales que pueden afectar a la forma en que se determina la consecuencia del despido.

¿Qué son los salarios de tramitación?

Los salarios de tramitación son las cantidades correspondientes a los salarios dejados de percibir durante el periodo legalmente relevante tras el despido.

En el régimen general del artículo 56, cuando la empresa opta por la readmisión, el trabajador tiene derecho a esos salarios en los términos establecidos por la ley. Su cálculo puede verse afectado si el trabajador encuentra otro empleo antes de la sentencia y se cumplen los requisitos legales para descontar lo percibido.

En cambio, cuando la empresa opta por la indemnización, los salarios de tramitación no se abonan, con carácter general, por el mero hecho de haberse declarado improcedente el despido.

Los representantes legales de los trabajadores y los delegados sindicales cuentan con la regla especial prevista en el propio artículo 56.

¿Qué diferencia hay entre despido improcedente, procedente y nulo?

No todos los despidos tienen las mismas consecuencias. Distinguir entre las tres calificaciones principales es esencial para saber qué se puede reclamar.

CalificaciónQué significaConsecuencias generales
ProcedenteSe acredita la causa del despido y se cumplen los requisitos exigibles.Depende del tipo de despido; el despido disciplinario procedente no genera indemnización por despido.
ImprocedenteNo se acredita suficientemente la causa o se incumplen determinados requisitos formales.Generalmente, opción entre readmisión e indemnización, según la ley.
NuloEl despido incurre en una causa legal de nulidad, por ejemplo, por determinadas vulneraciones de derechos fundamentales.Readmisión inmediata y salarios de tramitación, conforme al régimen aplicable.

La nulidad no es una indemnización superior por defecto. Se trata de una calificación jurídica distinta que puede implicar la obligación de readmitir al trabajador y otras consecuencias que dependerán de las circunstancias del caso.

Si sospechas que el despido está relacionado con discriminación, embarazo, permisos protegidos, represalias por reclamar derechos laborales u otra circunstancia especialmente protegida, es importante analizar si existen motivos para solicitar la nulidad.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar un despido improcedente?

El plazo general para impugnar un despido es de 20 días hábiles desde la fecha en que se produce.

Así lo establece el artículo 103 de la Ley reguladora de la jurisdicción social. No se cuentan los sábados, domingos ni los festivos aplicables en la sede del órgano jurisdiccional.

Se trata de un plazo de caducidad, por lo que no conviene dejar la reclamación para el último momento.

¿Qué sucede si presento una papeleta de conciliación?

En los supuestos en los que procede la conciliación o mediación previa, la presentación de la papeleta correspondiente afecta al cómputo del plazo en los términos establecidos legalmente.

No debe interpretarse como una ampliación automática de 20 días adicionales. El cálculo depende de la fecha de despido, la presentación de la papeleta y los efectos procesales de la conciliación.

Si te han despedido recientemente, es recomendable comprobar el calendario aplicable y preparar la reclamación cuanto antes.

Puedes consultar la regulación oficial en el artículo 103 de la Ley reguladora de la jurisdicción social.

Cómo reclamar un despido improcedente paso a paso

Si consideras que tu despido no está justificado, estos son los pasos generales que conviene valorar.

1. Guarda toda la documentación

Conserva la carta de despido, el contrato, las nóminas, las comunicaciones con la empresa, los registros horarios y cualquier prueba relacionada con los motivos alegados.

La documentación disponible puede ser decisiva para valorar la viabilidad de una reclamación.

2. Comprueba la fecha efectiva del despido

Identifica cuándo produjo efectos la extinción y calcula el plazo para impugnarla. No des por hecho que las conversaciones con Recursos Humanos o una negociación informal suspenden el plazo.

3. Revisa las causas y los requisitos del despido

Analiza el contenido de la carta, los hechos que atribuye la empresa y las formalidades que debía cumplir según el tipo de despido.

4. Valora presentar la papeleta de conciliación

Cuando sea exigible, la conciliación administrativa es el paso previo habitual a la demanda judicial. Puede permitir alcanzar un acuerdo sin necesidad de llegar a juicio.

El procedimiento concreto depende de la normativa procesal aplicable y de las circunstancias de la reclamación.

5. Presenta la demanda si no hay acuerdo

Si la conciliación no resuelve el conflicto, puede ser necesario acudir al Juzgado de lo Social. En el procedimiento se valorarán las pruebas y las alegaciones de ambas partes.

En los procedimientos por despido, la empresa debe acreditar la veracidad de los hechos imputados como justificación, dentro de los límites establecidos por la normativa procesal.

6. Revisa la indemnización y las cantidades pendientes

Además de la calificación del despido, conviene comprobar si existen diferencias en el salario regulador, la antigüedad o el cálculo indemnizatorio, así como cantidades salariales pendientes que puedan reclamarse por la vía correspondiente.

¿Qué pasa si la empresa reconoce directamente la improcedencia?

En ocasiones, la empresa comunica que reconoce la improcedencia y ofrece una indemnización.

Esto no significa que cualquier importe ofrecido sea necesariamente correcto. Es importante revisar el cálculo, las fechas de antigüedad, el salario regulador y las condiciones de la documentación entregada.

La normativa procesal contempla el reconocimiento empresarial de la improcedencia y establece efectos específicos para ese reconocimiento, incluido el tratamiento de determinados errores en la indemnización.

Por tanto, antes de aceptar una cantidad como definitiva, conviene comprobar si está correctamente calculada y si el acuerdo incluye otros conceptos distintos de la indemnización.

¿Tengo derecho a paro después de un despido improcedente?

La calificación del despido como improcedente no es, por sí sola, el requisito que determina el acceso a la prestación por desempleo.

Para cobrar el paro deben cumplirse las condiciones generales de acceso a la prestación, incluidos los requisitos de cotización y situación legal de desempleo que correspondan.

La indemnización por despido y la prestación por desempleo son conceptos diferentes. La primera compensa la extinción en los términos legales aplicables; la segunda es una prestación del sistema de protección por desempleo, sujeta a sus propios requisitos.

Para comprobar tu situación concreta, consulta la información oficial del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Preguntas frecuentes sobre el despido improcedente

¿Cuántos días de indemnización corresponden por despido improcedente?

La regla general es de 33 días de salario por año de servicio, con un máximo de 24 mensualidades. Los contratos con antigüedad anterior al 12 de febrero de 2012 pueden requerir un cálculo transitorio de 45 y 33 días para los respectivos periodos.

¿Me pueden despedir sin indemnización?

Depende de la causa y de la calificación jurídica. Un despido disciplinario procedente no genera indemnización por despido, mientras que un despido improcedente declarado como tal suele dar lugar a la opción entre readmisión e indemnización. El finiquito y otras cantidades pendientes deben analizarse por separado.

¿Puedo reclamar aunque haya firmado la carta de despido?

La firma de la recepción de la carta no significa necesariamente que estés conforme con el despido. Lo relevante es revisar qué documento firmaste, qué declara y si contiene acuerdos adicionales. La posibilidad de impugnar debe examinarse atendiendo a las circunstancias y al plazo legal.

¿Qué pasa si no estoy de acuerdo con la indemnización?

Puedes revisar el cálculo del salario regulador, la antigüedad, los límites legales y las cantidades ofrecidas. La viabilidad y la vía de reclamación dependerán de cómo se haya reconocido o declarado la improcedencia y de los documentos firmados.

¿Puedo volver a mi puesto de trabajo tras un despido improcedente?

Sí, si se produce la readmisión conforme a la opción y las reglas legales aplicables. No obstante, en el régimen general la elección entre readmisión e indemnización corresponde a la empresa, salvo excepciones previstas por la ley.

¿Es lo mismo un despido improcedente que un despido nulo?

No. La improcedencia y la nulidad son calificaciones diferentes. El despido nulo comporta, como regla general, la readmisión inmediata y los salarios de tramitación, mientras que el improcedente sigue el régimen de opción establecido legalmente.

¿Puedo reclamar si han pasado los 20 días hábiles?

El plazo de impugnación del despido es de caducidad. Si ha transcurrido, las posibilidades de reclamar la calificación del despido pueden verse gravemente limitadas. Hay que analizar las fechas y cualquier circunstancia legal que afecte al cómputo, sin asumir que el plazo puede recuperarse.

¿La indemnización por despido improcedente puede ser superior a la prevista legalmente?

La regla general es la indemnización tasada prevista en el Estatuto de los Trabajadores, sin perjuicio de las mejoras válidamente pactadas y de otras situaciones jurídicas que deban analizarse por separado. El Tribunal Supremo ha rechazado, en una sentencia de diciembre de 2024, incrementar judicialmente la indemnización legal por las circunstancias particulares del caso examinado.

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Despido improcedente: indemnización, requisitos y cómo reclamar
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